Iván Smoka

Iván Smoka irradia felicidad. Tiene motivos suficientes para sentirse muy feliz: en apenas siete años ha llegado a ser dj de éxito reconocido en el Coppelia 101 de Madrid, y ahora con el nacimiento de sus “chavalines” -como él llama a sus producciones- en el sello Scuba Dive Music que ha creado junto a otros dj´s-amigos. Smoka transmite todos sus conocimientos con tal alegría que a uno le dan ganas de dedicarse a esto.
Iván Smoka

Iván Smoka

¿Cuáles son las claves de su trabajo?
La libertad. Mucho de lo que ahora mismo hago con mi trabajo se lo debo a Miguel Mendoza. A la hora de pinchar hay mucha gente que lo interpreta como un trabajo laboral clásico; vengo, pongo discos y cuando termino, cobro y me voy, como si fuera un trabajo más. Miguel me dijo una vez: “Iván, pincha lo que te guste”. Y eso es lo que hago. Se trata de expresar lo que tú sientes. En Coppelia las cosas salen bien porque la gente ha cogido esa idea. Yo tengo mi sonido, al igual que Miguel Mendoza tiene el suyo, y sin olvidar nunca, que estamos ahí para que la gente baile. En Coppelia la gente tiene que bailar y tú te tienes que expresar, y sobre todo mantener una línea.

¿Cuál ha sido su evolución musical?
Yo he evolucionado un montón, incluso hay ciertos estilos que los he abandonado, como el house. Ahora mismo en Coppelia soy feliz y disfruto como un niño, me siento como cuando empiezas a pinchar. En el club las cosas van bien porque la gente siente el momento en el que me encuentro. También es cierto que nos ha costado un montón. Ha habido una temporada en Coppelia que aquello realmente no sabíamos si la gente lo iba a aceptar. Nosotros no nos íbamos a apear del carro, nuestro concepto era nuestro concepto, y eso había que seguirlo. Nadie nos obligaba, pero lo hemos hecho porque nosotros hemos querido, y la gente ha ido poco a poco entrando en el club y apreciando lo que hacemos. Yo me siento muy feliz. Cada noche salgo de allí muy contento.

¿Contento en qué sentido?
Yo lo digo con el corazón. Me pillo unos moraos pinchando, y no bebo ni me drogo. Porque estás ahí con la peña y llega un momento en el que se crea una situación tan personal que cuando termino de pinchar tardo, por lo menos, 15 minutos en volver a sentir el suelo. Sobre todo los cierres son…

¿Cómo llega un dj tan alto en apenas 7 años?
Años de garitos de mala muerte me he comido unos cuantos. Mi primera gran sala en el circuito profesional, creo que fue Cocoon o Long Play. Desde ese momento hasta ahora ha sido un no parar. Un dj crece cuando empieza a comprar música a un nivel serio. Te paras a pensar y dices: “yo no me puedo quedar sólo con unos discos”. En el momento que tienes una residencia tienes que estar todas las semanas refrescando un poco al personal. Sobre todo con el “pique” personal sano que tengo yo con muchos amigos de intentar buscar una música que no sea el sonido que toda la peña que pincha está reflejando en sus sesiones. Que a veces lo consigo y a veces no. El pique es sobre todo con Álvaro Cabana, es mi brother, con el que tengo un pique súper sano y me digo a mi mismo, “pues a ver si le sorprendo con este disco”. Que luego a lo mejor me sorprende él a mí con otro. Pero como que ya te empiezas a meter en ese rollo de buscar nuevo material por las tiendas, y es que esa acción de buscar es en si misma casi una profesión. La de horas que puedes pasar para encontrar cuatro discos, que luego a lo mejor te suponen los detalles que hacen que una sesión sea buena. Desde pequeño he sido siempre muy cabezota, y cuando me he propuesto algo he ido a por ello.

De ese pique entre amigos nació Inner Life ¿Qué ha sido de aquel proyecto?
Estamos metidos en Scubba Dive Music (sello que Ivan ha creado junto a Kiko Barba, Álvaro Cabana, Vasco Ispirian, Gauss Control, Eloy…). Estamos en un momento que nos ha dado a todos la enfermedad del pluggin, de hecho le llamamos cariñosamente Plugginspain. Andamos bastante concentrados en la producción. Álvaro y yo tenemos nuestro disco. Este mes nos llegan unas promos de la primera referencia de Scubba Dive en la que estamos metidos los cuatro. Tenemos ideas de hacer cosas con Inner Life, un colectivo que nació con el fin de que cuatro amigos hiciéramos lo que nos apetecía, y en eso seguimos. No lo hemos dejado de lado, es más, ha evolucionado bastante. Ahora en vez de ser cuatro somos ocho. Es un jaleo, hacer un disco, producírtelo tu, pagártelo tu, gestionarlo tu… todo. No nos ha apoyado nadie. Scubba Dive Music nació porque queremos hacer nuestra música, para poder editar los temas que nos apetezcan, para no tener que estar bajo los parámetros del mercado y hacer lo que se vende por ahí. Pero sacar lo que yo quiero cuesta mucho, sabemos que no nos va a dar beneficios a corto plazo, evidentemente, quizá a la larga produzca algo.

Y algún recuerdo especial de tu periplo por las salas madrileñas.
(Se lo piensa…) Con cariño muchas… ¿Sabes dónde me lo paso fenomenal cada vez que voy? ¡¡¡En el Ya´sta!!! Es que es genial. Allí he hecho casi todo tipo de sesiones y siempre he conseguido una complicidad muy curiosa. El público del Ya´sta es bastante diferente al público del resto de salas de Madrid, es una mezcla. He pinchado en sesión de techno los viernes, en sesión de trance del jueves, de electro también los jueves, en una rave de estas de Pachamama, mil tipos de sesiones. Y todo el público es gente joven que va a oír música, entonces voy con ilusión, porque no es una mega sala de la repanocha. Pero siempre voy con ilusión. Además, a la gente que trabaja allí le tengo mucho aprecio. Luego eventos más esporádicos que he podido tener, pues me lo pasé fenomenal en el Cream. Aquello fue divertidísimo, estábamos Kiko y yo mano a mano, una noche antológica. Luego también en el Ohm, que fue una serie de viernes que estuvimos yendo los cuatro del colectivo, Álvaro, Vasco, Kiko y yo. Si te digo la verdad es que me lo paso bien en todas las salas.

Pareces el dj feliz…
Pienso que el que no se lo pasa bien no vale para esto.

¿Feliz también de la escena de música electrónica que hay en Madrid?
Se está generando una escena nueva, yo diría que es la segunda generación. Evidentemente Madrid tuvo su escena, y bastante hizo ya por nosotros. Yo, por ejemplo, me he criado a base de Bozoo Records. Conozco lo que han hecho en Madrid durante años. La primera noción tengo de pisar un club en mi vida fue Bali Hai, que por otro lado, es un local mítico para muchos. Además lo que conllevaba Bali Hai, los sellos que de allí salían, la revista Undersounds, que generó una escena en Madrid y poco a poco aquello se rompió. Pero que ahora volverá otra vez si todos nos apoyamos como debe ser, y creemos en el trabajo de los demás. Hay que valorar los esfuerzos de la peña. Además que por parte de muchos sellos internacionales hay un interés por Madrid. No por España, por Madrid, que España de puta madre pero ves, por ejemplo, Barcelona se ha encargado de hacer una escena de puta madre, y se han encargado ellos y se lo han currado muchísimo. Barcelona es para mí un sitio muy interesante, de vez en cuando hay que pasarse por allí, además que allí viven dos personas a las que tengo mucho aprecio. Ahora nos toca a nosotros.

Ahora nos toca a nosotros. Pero en Madrid se oyen muchas voces que se quejan del conservadurismo de muchos dj´s, de salas que siempre traen a los mismos…
Este es un tema escabroso. De esto me quejo casi a diario. Lo que opino es que retrasan en vez de adelantar. Por ejemplo, el concepto de house music, que para mí tenía todo el respeto del mundo, ahora se me parece más a lo que antaño llamábamos “bacalao”, que a lo que realmente era en un principio. En un club donde antes oías dance o máquina, que para mí es música respetable, ahora lo que la gente quiere es house, pero porque ya este tipo de música lo han transformado en una especie de sonido parecido al house. Se olvidan de que una cosa es una macro discoteca como puede ser Space, y otra cosa es un club. Si en una macro discoteca quieren poner pachanga, pues que la pongan porque tienen unos costes altísimos y tienen que pagarlos. Pero la esencia del club siempre ha sido el underground puro. En un club vas a oír una música, que a lo mejor en unos años la oyes en la radio o en un macro discotecón, o a lo mejor ni la oyes. Pero eso de que los clubs también se pasen a ese rollo y programen esa música porque sólo les queda ese remedio, me parece muy fuerte. En el momento que ya no pones la música que tú quieres sino la que te impone un promotor, una tendencia, el público, ya no vales como dj, ya no vales… No es que estés acabado, estás vendido. Te conviertes en un hostelero, trabajas en el negocio de la hostelería. La música no comercial tiene que ir por delante, y tiene que ir marcando una tendencia. Hay ramas como la electrónica dentro de la música que son súper punteras, y dentro de la electrónica ramas más punteras aún. No se si dentro de un año en Coppelia acabaremos poniendo Rock&Roll, pero ahí estaremos, nunca se sabe. No me puedo quedar en el sonido de Coppelia de hace un año, ni siquiera en el que estoy ahora.

¿Es ese el éxito de Coppelia?
Es eso y porque Miguel Mendoza ha apostado por algo que tenía claro desde hace muchísimo tiempo. Coppelia es el pensamiento de Miguel plasmado en un club. Y eso que no tiene toda la libertad del mundo porque tiene que tener en cuenta ciertas cosas. Coppelia es la única alternativa que ahora hay en Madrid a cierto tipo de clubs. Tu sales un viernes y puedes oír un estilo de música en el 90% de los clubs, y en el otro 10% igual hay un par de ellos.

Y para seguir creciendo ¿cuáles son los proyectos para el 2004?
Lo que quiero hacer ante todo es producir. Mi proyecto es llevar adelante nuestro sello. Por supuesto intentar que Coppelia siga lo mejor que pueda. Hay que intentar mantener ese ascenso, seguir ganando puntos y que el público se sienta más a gusto. Aportar cosas positivas, no sólo con mi sesión de dj, sino también con mis propias producciones, y con esto beneficiar a 101. Este puede ser un buen año para sacar cosas, tenemos preparados un par de invitados sorpresa, que no puedo decir porque Miguel me corta las pelotas, pero que pueden dar bastante que hablar. Pero si me preguntases cual es el objetivo en mi vida te diría que se me oyera en todo el mundo, en todo el globo.

Entrevista publicada originalmente en Clubbingspain.com