Día 2. Nara, desde Osaka

El segundo día empezamos a sacarle rendimiento a nuestro flamante Japan Rail Pass para visitar Nara, situada a unos 50 kilómetros de Osaka, y que utilizando la Yamatoji Line se tarda casi una hora en llegar. Nara es uno de los destinos turísticos más importantes de Japón debido a la gran cantidad de templos antiguos y por su buena conservación. Como dato curioso, durante el período Nara (710-784) fue capital de Japón, con el nombre de Heijō-kyō.

Se tarda unas cuatro horas en hacer el recorrido por los templos más importantes, que se encuentran situados en la parte alta de la ciudad. Para hacer más ameno el recorrido entre templos, decidimos alquilar unas bonitas bicis con su cesta y su timbre. Tenéis la tienda de alquiler a la salida de la estación de tren a mano izquierda, y cuesta alquilarla todo el día 500 yenes (se pueden devolver hasta las 18:00h) y no hagáis el esfuerzo de hablarle al dependiente en inglés porque no se consigue nada, mucho mejor con señas.

Ya con nuestras bicis, que nos quedaban bastante pequeñas, pero que cumplían su función, enfilamos la calle principal para coger el camino hacia los templos. En Nara no hay carril bici, se puede ir por la acera, por dirección contraria, por el medio de la calle… da lo mismo, sólo hay que tener un poco de cuidado porque los ciclistas autóctonos hacen lo mismo, pero mucho más rápido, incluso mientras escriben mails con su móvil, así que mil ojos con las bicis.

La calle que sube hacia los templos se llama Sanjodori Street y de camino, a mano izquierda hay un pequeño templo muy bonito con un cementerio que se llama Old Tomb, os recomendamos entrar, hay que descalzarse a la entrada y es un lugar pequeñito y encantador lejos de la masa de gente que os vais a encontrar un poco más arriba. Dedicarle cinco minutos y dar una vueltecita, merece la pena.

Seguimos subiendo y encontramos el complejo formado por Three Story Pagoda, Five Story Pagoda y el National Treasure Hall. Lo que más os va llamar la atención son los ciervos sika, que campan a sus anchas por toda la zona, y que están acostumbrados a los turistas, se dejan acariciar, fotografiar… ¡pobres animales! De las dos primera Pagodas la que más impresiona es la Five Storied Pagoda, es la segunda pagoda más alta de Japón con 50,1 metros y que fue construida en el año 730. Después merece la pena entrar en el National Treasure Hall, un museo que contiene budas muy bien conservados, esculturas de monjes y guerreros… nos gustó mucho.

Pero lo más impresionante de Nara es el templo budista Tōdai-ji, es la construcción de madera más grande del mundo y contiene en su interior una estatua gigante del Buda Vairocana, juntos con otras figuras de Buda de menor tamaño. Es una visita obligada que da para estar en el templo más de una hora con los ojos abiertos como platos. Y si luego os queda tiempo perderos por el parque que ocupa toda la zona, está muy bien cuidado y los ciervos le dan su punto… Nota, si se os ocurre dar algo de comer a los ciervos, os van a seguir por medio Nara, el ciervo y toda su familia, estáis avisados.

Y después bajando otra vez a Nara es recomendable perderse un poco, hay pequeños templos desperdigados por sus calles y es muy agradable ir encontrando lugares pintorescos a cada paso.

No sabíamos nada acerca de Nara, fue un cambio de última hora en vez de ir a Nagoya, y no nos arrepentiremos nunca, un lugar que se encuentra muy cerca de Osaka y que recomendamos a todos los que pasen cerca. Por cierto, a la vuelta al hotel Bea cayó desmayada en la cama y yo me di una vueltecita por Osaka y de paso compré algo para cenar. Tiene mucha vida nocturna, mucha gente joven, pero eso lo comprobaremos mañana. Buenas noches!

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  • Alex

    Me gustaría saber si hay donde dejar la bicicleta sin problema una vez llegados a los templos? Y si se puede ir de un templo a otro en la bicicleta o ya una vez dentro de la zona de templos hay que caminar? Gracias.